Los partidos parti dos

La Veranda de Rafa Rius

Érase una vez, allá por los años 80 del siglo XX, un grupo de agitación social en Valencia, conocido como el PA.R.R.U.S. (Partido Revolucionario Reconstituido Universalmente Salido) Sus textos, de un humor corrosivo nacido de la heterodoxia libertaria más irreverente y opuesto a cualquier forma de autoridad impuesta, tenían un lema que encabezaba todos sus manifiestos: “No somos un partido, somos un entero”.

En la actualidad, en un momento en que las disensiones internas convulsionan todos los partidos, se pone de manifiesto la literalidad de la palabra: un partido, de manera congruente con su apelativo, es lógico que esté partido. Y esas disensiones no constituyen un fenómeno aislado o puntual sino que es constante y habitual, no parece contingente sino necesario, resultando la consecuencia esperable de una determinada forma de proceder. Lo mismo en formaciones con más de cien años de historia que en otras recién constituidas, de igual forma en grupos que se sitúan en el centro o la derecha que en los que se colocan en una supuesta izquierda. Todos andan a la greña. Sólo se libran en parte aquellos que detentan el poder y ello por salvaguardar intereses personales en el reparto de prebendas –Ya lo decía Alfonso Guerra, en palabras tan desvergonzadas como tristemente certeras: “El que se mueva no sale en la foto”. Y permanecen unidos sólo de cara al exterior mientras en el interior continúan los navajeos taimados en la sombra por conseguir un mejor y más rentable acomodo. En cuanto se deja el poder, la desbandada y el sálvese quien pueda, son generalizados. Entretanto, la aquiescencia a las consignas del líder carismático, son preceptivas. En el relato cotidiano de las trapisondas del poder no cabe la más mínima disidencia, como nos demuestran a diario los dirigentes del PP.

Los de la presunta oposición, los que no catan las mieles del poder -del poder político, se entiende, tan visible como ficticio porque el poder realmente ejecutivo actúa en oscuros territorios inaccesibles al común de los humanos- continúan enzarzados en combates fratricidas que se pretenden ideológicos pero que no son sino estériles luchas personales por alcanzar el control de su formación. No se conoce ningún texto teórico significativo, ningún debate en profundidad que haya aportado algo a la lucha por un mundo más justo y habitable. El campo de batalla se sitúa en las llamadas redes sociales y las características que lo definen por lo general son la chabacanería y la banalidad. Y eso vale tanto para el PSOE como para PODEMOS, y no digamos para CIUDADANOS.

Cuando la mayoría de personas que se sienten anarquistas abjuran de los partidos y sus sainetes electorales, no es un capricho frívolo ni una absurda “boutade”, sino una constatación históricamente reiterada de que así no vamos a ninguna parte. A ninguna parte que beneficie al conjunto de los desposeídos de nuestra sociedad, a los que ahora llamamos precarios y antiguamente proletariado y “lumpen”. En un mundo donde campa a sus anchas el capitalismo tecnológico más deshumanizado, donde la explotación de las personas es cada vez más sofisticada y salvaje, donde la falta de un trabajo digno será endémica y creciente, se hacen más que nunca necesarias propuestas atrevidas, radicales -de raíz- , imaginativas y de combate continuo contra el statu quo que nos amarga una vida irrepetible. Y eso, no parece que exista ningún partido parti do que lo pueda hacer posible.

Un comentario sobre “Los partidos parti dos

  • el 2 enero 2017 a las 14:08
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    La ignorancia casi absoluta de los más elementales fundamentos acerca de LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA, DE LOS REQUISITOS DE DEBE CUMPLIR UNA CONSTITUCIÓN VERDADERA-DEMOCRÁTICA PARA QUE SEA TAL, DE LO QUE ES E IMPLICA LA SEPARACIÓN DE PODERES y otros, hacen posible que, desgraciadamente, se puedan escribir día sí y día también (a cada instante, si así se quisiera) textos como el de este artículo.

    Son obviedades de tal tamaño que dan auténtica risa, en serio. Es incluso comparable a la ignorancia que padecían aquellos sujetos sujetados que estaban anclados dentro de la Caverna de Platón.

    No sólo muchos partidos “políticos” en España viven del ladronismo, de la estafa más burda a la sociedad, de usurpar derechos humanos a porrillo, etc., etc., etc.; también muchos “sindicatos” en España viven del pesebre ilegítimo, usurpador y bastardo, a cambio de perpetrar casi exactamente los mismos crímenes que muchos partidos “políticos”; común en todos ellos, y otros entes organizativos que ahora no es necesario nombrar (por no ser pesado y por dejarlo ahí), común a muchos partidos “politicos” y a muchos “sindicatos” son sus labores bastardas de Órganos del Pequeñito Aparato del Estado (Estatalismo contra los intereses legítimos del Pueblo y de la Nación).

    En fin, para mí y para cualquier persona (cada día hay más) mínimamente informada, conocedora y consciente de lo que son los más elementales y fundamentales conceptos y sus alcances de REPRESENTACIÓN POLÍTICA DEL ELECTOR, LIBERTAD POLÍTICA COLECTIVA CONSTITUYENTE, CONSTITUCIÓN VERDADERA-DEMOCRÁTICA, SEPARACIÓN DE PODERES, CAPACIDAD DE REVOCAR CASI DE INMEDIATO A CUALQUIER CARGO PÚBLICO ELEGIDO POR VOTACIÓN, ETC., ETC., ETC., todo esto nos resultan AUTÉNTICAS PEROGRULLADAS.

    Saludos.

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