Oración matinal

Desde la franja de Mieres. Abel Ortiz

Iba yo con mi caballo por el río Colorado cuando de repente me caí. Joder, Mike; de bruces en los cactus. En ese momento noté, como es natural, un come-come, una picazón, un desasosiego. Pasó por mi mente, en una pizca de segundo, incluyendo los anuncios, toda una vida.

No era la mía, porca miseria. Una señora de Pobra do Caramiñal, con una biografía apasionante, eso si, me coló enterita toda su historia, incluyendo el video de la despedida de soltera y una animada discusión en facebook, a cuenta de las chemtrails, con ochocientos comentarios a cual más ingenioso.

En tiempos de Pablo de Tarso, 2000 años antes del WiFi, cuando uno se caía del caballo, o se estaba quitando, cambiaba de religión o se hacía de alguna nueva. Los más torpes jinetes llegaron a profesar decenas de credos a golpe de costalada. Hasta que se introdujeron los estribos, aún en su versión beta, los caballeros podían convertirse y apostatar varias veces al día. Las caballeras, al no tener alma, iban a pié que es más sano y evita bastante las caídas, las recaídas, y ponerse a pensar en cosas de dioses como si no tuvieran nada que hacer.

El caso es que bajo un sol achicharrante tuve una aparición, una experiencia religiosa. Aparqué el caballo en el arcén y absorto perseguí ciertas extrañas iridiscencias en un haz multicolor bajo el palio sonrosado de una luz crepuscular, valga la resonancia. En efecto, la federación galáctica de grupos libertarios, escindida de la unión cósmica anarquista, había vuelto a elegir la tierra como lugar idóneo para el congreso de majaras de todos las creencias, incluídas las madridistas, a celebrar antes de que haya puente en Andrómeda y se colapse la vía láctea.

Me transmitieron sus instrucciones vía guasap. Un auténtico milagro porque no tengo móvil. El caso es que me dieron un folleto, dos conferencias, una dirección de youtube con tutoriales, y una suscripción eterna a Espacio y Libertad. Y al despedirse me cantaron en varios miles de idiomas, todos a la vez, la varsoviana. Me di cuenta en el estribillo.

Un ser supremo con gorra de yayoflauta me dijo: la verdad existe chaval, ya te lo digo yo. Lo que pasa es que se explica fatal. Lo que tienes que hacer, si buscas la salvación respetando las libertades individuales, es mirar a los dos lados de la calle antes de cruzar y cambiarte los calzoncillos para ir al médico. Esas son las certezas eternas a pesar de que algunos insistan en cambiarse los calzoncillos para cruzar o en mirar a los dos lados para ir al médico. Eso son herejías y ganas de enredar.

De todas formas a los religiosos lo que nos jode es que nos lleven la contraria. Porque verdad no hay más que una o a lo sumo dos. Pero hay quien no quiere entrar en razón, y si no quieren entrar en razón y además no tienen fe….¿Qué hacemos con ellos?….Lo primero que se le ocurre a cualquier persona decente es la hoguera, está estudiado por los expertos del prime time. Es un enfoque eurocéntrico. Personalmente abogo por las comisiones de investigación, mucho más prácticas. Y las tertulias, aunque las cargue el diablo. Eso si, después de la publicidad.

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